Ultimas imágenes de Curiosity

Ocaso desde otro mundo.Sol 1880
Extrañas formaciones sobre unas rocas, fotografiadas por la cámara ChemCam en Sol 1921

viernes, enero 19, 2018

Bajo la piel de La Luna

Lunar Reconnaissance Orbiter descubre evidencias de una amplia red de cuevas lunares. 

La clave de cualquier posibilidad de asentamientos permanentes en otros mundos es la capacidad de ser autosuficiente. Y eso quiere decir tener al alcance reservas de agua, porque incluso para un lugar tan, a escala cósmica, tan cerca de la Tierra como La Luna, transportarla sería demasiado costoso. Afortunadamente hoy sabemos que nuestra compañera de viaje no es tan árida como parece a primera vista, y que en sus zonas polares se esconden cantidades significaticas del líquido elemento, tanto en el interior de algunos cráteres siempre en la oscuridad como bajo la superficie. Y esta última quizás es más accesible de lo que imaginábamos.

Así parece indicarlo la Lunar Reconnaissance Orbiter, a través de cuyas imágenes del cráter Philolaus, cerca del polo norte, sugieren una gran red de cuevas bajo su superficie, posiblemente antiguos canales de lava hoy vacíos, a los que se podría acceder por una serie de pozos que parecen abrirse al exterior."Las imágenes de más alta resolución disponibles para no permiten que los pozo sean identificados como tragaluces de tubo sde lava con una certeza del 100%, pero estamos viendo buenos candidatos considerando simultáneamente su tamaño, forma, condiciones de iluminación y entorno geológico", explica Pascal Lee , científico planetario en el Instituto SETI y el Instituto Mars.

No es la primera vez que se encuentran formaciones de esta clase, en realidad se conocen unas 200, pero si son las primeras posiblmente identificadas en regiones lunares, es decir, allí donde se acumula el hielo de agua del que dispone nuestro satélite. Por lo tanto, si estos pozos realmente son la entrada a una amplia red de antiguos canales subterráneos, eso significaría un fácil acceso al subsuelo y a las posibles reservas que allí existieran.

Y no solo eso, ya que hipotéticas cuevas ofrecerían un entorno relativamente más benigno a posibles asentamientos, además de ser un entorno perfecto para estudios geológicos. Y mirando más lejos, un lugar para poner en práctica la tecnología y técnicas necesarias que un día podrían aplicarse también en la exploración de posibles cuevas marcianas, con el extra que supone saber que en ese caso, además de su factea geológica, se estaría buscando indicios biológicos. Quizás un día, en un futuro cercano, los primeros pasos para que esto último se convierta en realidad se darán no en el planeta rojo, sino en nuestra compañera Selene.

Las tres potenciales entradas a los canales de lava subterraneos, cuya presencia se insinúa a través de los canales sinuosos que dibujan en la superficie.

Lunar Reconnaissance Orbiter continúa desvelando los secretos de La Luna.

Lunar Fountain? Accessible Ice Could Lurk in Moon's Lava Tubes

jueves, enero 18, 2018

Encuentro entre gemelos

Akatuski nos regala la imagen de nuestro mundo desde Venus.

Son gemelos por su tamaño, prácticamente idénticos, y en un pasado remoto, en los tiempos en que el Sistema Solar era joven, pudieron serlo en un sentido más directo. Incluso que existieran océanos donde ahora solo se extiende una superficie abrasada y aplastada por la presión atmosférica. En algún momento ambos se separaron, siguiendo caminos opuestos, y saber que desencadeno esta ruptura, uno de los motivos que hace que su exploración sea tan reclamada por tantos astrónomos. Olvidado por EEUU y Europa, es ahora Japón el que recoge el testigo dejado por la desaparecida Venus Express.

La Akatuski es la historia de una sonda que nunca se rindió, que falló en su primer intento de inserción orbital, y que espero pacientemente una nueva oportunidad. Los años extra, surcando el espacio más cerca del Sol de lo que estaba previsto cuando se diseño, y necesario para "atrapar" de nuevo a Venus, pasa factura con varios instrumentos fuera de servicio. Pero lo que aún esta operativo, lo está a pleno rendimiento. Y en ocasiones nos ofrece regalos para la vista y la mente, aquellos que representan vernos a nosotros mismo desde otros prespectivas.

Fue el pasado Diciembre de 2017 cuando la JAXA publicó una imágenes tomadas por su cámara IR2, que observa Venus en el espectro infrarrojo cercano. Estas se llevan tomando a menudo desde su llegada, ya que permite observar con claridad su estructura atmosférica nocturno, pero en este caso, escondían unos invitados inesperados: La Tierra y La Luna. Apenas visibles, ocultas por el resplandor infrarrojo del cercano Venus, pero ahí estaban. Por un momento ambos gemelos, ahora separados por unos caminos evolutivos complemente divergentes, estuvieron de nuevo juntos, aunque solo fuera cosa de la perspectiva.

En la parte superior la imagen tal cual llegó de Akatsuki. La Tierra y la Luna pasan casi desapercibidas. En la parte inferior una simulación donde ambas se han magnificado de tamaño brillo para poder apreciarlas mejor. 
 
Akatsuki, el triunfo de la persistencia.

Venus image with the Earth and also the Moon!

miércoles, enero 17, 2018

Vida busca vida

¿Como buscará el rover ExoMars señales biológicas?

En 2020, si no acontece un nuevo aplazamiento, la Agencia Espacial Europea afrontará su misión más ambiciosa y arriesgada, la segunda y definitiva etapa del proyecto ExoMars, cuyo primer paso se completó con notable éxito a finales de 2016, aunque no total. La sonda orbital se encuentra en perfecto estado y completando los pasos finales para llegar a su órbita definitiva, desde la cual ofrecerá cobertura al rover que está por llegar. No tuvo tanta suerte con el módulo Schiaparelli, cuyo fatal destino esperamos que haya servido para aprender de sus errores. Lo primero era una prueba, dentro de dos años no habrá ya una segunda oportunidad.

Si lo consigue, si pone sus ruedas en la superficie marciana, su gran metas es encontrar señales de vida, aunque centrada en señales químicas de la ya extinguidas, si es que floreció en algún momento. Si bien no es del todo imposible que pueda existir hoy día, debido a que, por muy extremas que sean las precauciones que se tomen en cuanto, el riesgo de que pueda contaminar el planeta con microbios de la Tierra no es completamente nulo, no se le permitirá acercarse a los sitios donde se cree que es posible que existan microbios en la actualidad. Eso ya será trabajo de exploradores humanos. Aunque pueden haber encuentros inesperados.

En la Tierra, la vida deja su marca constantemente. Sin embargo, hay una serie de factores a tener en cuanto se busca vida en Marte. El primero es que se buscan microorganismos unicelulares, invisibles a simple vista. Esto se debe a que es improbable que la vida en Marte haya progresado en el camino evolutivo mucho más allá de ese nivel. Nuestro mundo fue un mundo de vida unicelular durante dos mil millones de años o más.

Otro problema es que se busca señales de algo que habría existido hace tres o cuatro mil millones de años. Y en ese amplio abanico temporal pueden haber ocurrido muchas cosas: Las rocas que conservan las evidencias pueden erosionarse, o enterrarse más allá de su alcance. Afortunadamente, Marte no tiene placas tectónicas, el constante cambio y reciclaje de la corteza que tenemos en nuestro planeta, lo que significa que es básicamente una cápsula del tiempo geológica. De lo contrario las opciones serían mínimas.

Por todo ello la meta soñada, más allá de un encuentro directo que nadie espera, es el hallazgo de los compuestos que quedan atrás por la descomposición de la vida. Estos son diferentes a los orgánicos llegados, por ejemplo, en  meteoritos, o aquellos, como el metano, que pueden ser producidos tanto por procesos geológicos como biológicos. Ningún compuesto, por si solo, probará que la vida existió alguna vez, pero la conjunción de diversos elementos que terminen "traicionando" su origen biológico.

Los lípidos y los aminoácidos, por ejemplo, son componentes fundamentales de los seres vivos, pero también existe sin que la vida tenga nada que ver. La diferencia radica en encontrar evidencias que muestre un proceso de selección. Los lípidos que dejan atrás las membranas celulares al degradarse probablemente tendrán un rango de tamaño limitado. Del mismo modo, los aminoácidos existen de forma natural en formas zurdas y diestras (como los guantes), pero por alguna razón la vida solo utiliza las formas zurdos. Si se encuentran solo en esa disposición, estaremos ante un momento histórico.En todo esto (MOMA) (Mars Organics Molecule Analyser), el mayor de los instrumentos de ExoMars, será clave.

¿Y fósiles visibles en el registro de rocas? Cuando las condiciones lo permiten, las "esteras microbianas" (comunidades de microorganismos de varias capas) pueden intercalarse con sedimentos finos, produciendo estructuras morfológicas características en las rocas que se forman posteriormente. Así que no es imposible, aunque como algo así necesita condiciones ambientales muy concretas sería extraordinario que precisamente se encontrara en la pequeña zona por el que ExoMars se moverá. Pero nunca digas nunca.

Lo que si se puede afirmar es que 2020 será el año donde finalmente podríamos tener la respuesta. Si ni ExoMars ni el Mars2020 de la NASA encuentran nada las opciones se reducirán al mínimo, refugiándose en la esperanza de que, simplemente, no aterrizaron en el lugar correcto o que la vida se esconde fuera de su alcance, quizás demasiado subterránea para alcanzarla. Si por el contrario la respuesta es positiva, nuestra posición en el Universo habrá cambiado para siempre.

Un ejemplo de capas formadas por microorganismos. Su huella sería evidente incluso visualmente.

MOMA, el mayor instrumentos de ExoMars y clave en la búsqueda de señales dejadas por la vida.

Un prototipo del ExoMars. 

ExoMars Rover Will Drill Deep Into Mars to Search for Life

martes, enero 16, 2018

Mundos públicos

K2-138, el primer sistema planetario descubierto con la colaboración ciudadana.

La ciencia que no sabe conectar con la gente de la calle, que es incapaz de comunicarse fuera de su burbuja y se encierra en si misma como si estuviera en la cima de una montaña, no solo falla en lo más importante, sino que corre el riesgo de convertirse en algo lejano para el común de los mortales. Y con ello deja el camino abierto a ideas poco o nada científicas que en cambio si saben buscar la complicidad de la gente. Por eso es importante saber implicarlos en ella. Algo que Carl Sagan defendió toda su vida.

Por eso, cuando salen noticias como esta, resulta imposible no pensar que pese a todo, aunque el mundo en ocasiones parece empeñarse en ir en dirección contraria, sigue habiendo gente que se esfuerza en cambiar las cosas, y como respuesta, aún mucha más siempre dispuesta a responder a la llamada si se le da la ocasión. Este es el caso del proyecto científico ciudadano Exoplanet Explorers, desarrollados por  el astrónomo Ian Crossfield y la científica del Caltech, Jessie Christiansen. Su objetivo era pedir a gente de todo el mundo ayuda para ayudar a revisar un nuevo conjunto de datos enviados por Kepler y que no habían sido revisados por ningún astrónomo profesional. Nada extraño si se tiene en cuenta el gigantesco caudal de datos que este veterano telescopio espacial sigue enviando.

Y la gente respondió."Las personas en cualquier lugar pueden iniciar sesión y aprender cómo son las señales reales de los exoplanetas, y luego revisar los datos reales recopilados del telescopio Kepler para votar si clasifican o no una señal determinada como tránsito o simplemente ruido", explicó Christiansen."Tenemos cada señal de tránsito potencial vista por un mínimo de 10 personas, y cada una necesita un mínimo del 90 por ciento de los votos 'sí' para ser considerados para una mayor caracterización". En solo 3 días los voluntarios registraron varios centenares de candidatos a exoplaneta, desde mundo tamaño Júpiter hasta otros parecidos a la Tierra.

Con ellos se pudieron a trabajar Caltech, centrándose allí donde diversos candidatos formaban un sistema múltiple, ya que en estos casos es más difícil que sea falsas señales.Y así se llegó a  una estrella con cuatro planetas en órbita. Tres de los cuales tenían el 100 por ciento de votos "sí" de más de 10 personas, y el restante tenía un 92 por ciento de votos "sí". Conocido como K2-138, Christiansen y sus colegas estudiaron el sistema y validaron estadísticamente el conjunto de señales planetarias como "extremadamente probables", descubriendo además que se encuentran en resonancia, en que cada una tarda el 50% más que el siguiente en completar una órbita alrededor de su Sol. Igualmente se descubrió un 5º así como indicios de un 6º, también en la misma resonancia.

Todo ello gracias a la ayuda inestimable de miles de usuarios de Exoplanet Explorar, unos 10.000, gente como tu y como yo, que a partir de ahora se sentirán parte de la exploración del espacio, no como simples espectadores, sino como parte activa. Al igual que los miles que participan en la misión Juno y su JunoCam. Son pequeñas gotas en el océano, pero que pueden marcar las diferencias de cara al futuro, uno donde las barreras entre unos y otros, entre los científicos profesionales y el gran público, se vayan superando. Carl Sagan se habría sentido muy feliz.

Concepto del sistema K2-138, que muestra las órbitas y los tamaños relativos de los cinco planetas conocidos. Los períodos orbitales se aproximan a una serie de resonancias 3: 2. Esto indica que probablemente se formaron mucho más lejos de la estrella, migraron hacia adentro lentamente.

Primer sistema planetario descubierto por colaboración ciudadana

lunes, enero 15, 2018

Volando en un mar de sueños

Un viaje virtual a través de la Nebulosa de Orión.

Es la "maternidad estelar" más cercana a la Tierra, tanto que es visible a simple vista como una tenue estrella en la espada que conforma a esta figura mitológica. Apenas a poco más de 1000 años luz de distancia, resulta un objetivo fascinante para los astrónomos, que la llevan estudiando en profundidad casi desde los inicios de la astronomía moderna. Sigue estando demasiado lejos para llegar hasta ella con nuestra tecnología actual, y navegar a través de su mar de nubes de polvo, convertidas en un inmenso lienzo tenuemente iluminado por estrellas recién nacidas es por ahora imposible. Quizás algún día.

No podemos llegar, pero si intentar imaginar como sería hacerlo. La ingente cantidad de imágenes ofrecidas por el Hubble y el Spitze, que observan el Universo en luz visible e infrarroja, junto con modelos tridimensionales generados a partir de ellas, más toda una serie de técnicas visuales propias del cine de Hollywood, permitió a un equipo del Space Telescope Science Institute en Baltimore, Maryland, y el Caltech / IPAC en Pasadena, California, generar lo que se puede considerar la mejor recreación de lo que sería viajar por la Nebulosa de Orión, una estructura relativamente joven, apenas unos 2 millones de años, y que con el tiempo se apagará tan rápidamente como comenzó a brillar.

Ante nuestros ojos se abre un hermoso conjunto de jóvenes estrellas, discos protoplanetarios, ondas de choque y la tenue capa de gas que se extienden por delante de la nebulosa propiamente dicha y que se conoce como "el velo". No es exactamente lo que veríamos con nuestros ojos, ya que combinada también imágenes en infrarrojos, pero eso permite desvelar detalles que, de otra forma, quedarían tapados por otros situados por delante de ellos y abarcar así toda su complejidad, con todo el valor científico y académico que esto tiene."Poder volar a través de la nebulosa en tres dimensiones da a las personas una mejor idea de cómo es realmente el universo", explicó Frank Summers, quien dirigió el equipo que desarrolló esta película."Al agregar profundidad y estructura a estas increíble imágenes, ayuda a dilucidar el universo para el público, educando y inspirando".


Y ciertamente lo hace. Es como volar por un mar de sueño, un océano de luz donde nuevas generaciones estelares están naciendo, asegurando que este pequeño rincón del Universo siga brillando un poco más.

La Nebulosa de Orión conforma la espala de esta constelación, y es visible a simple vista como una tenue estrella. Pero detrás de ese aparente punto de luz se esconden cientos de estrellas nacientes.

Spitzer y Hubble, los dos telescopios a partir de cuyas imágenes se contruyó este viaje.

La mejor singladura a través de la Nebulosa de Orión

 Space Telescopes Provide a 3D Journey Through the Orion Nebula

domingo, enero 14, 2018

Post Vintage (253): La muerte más bella

Marte tendrá su propio sistema de anillos cuando finalmente destruya a la mayor de sus lunas.

Hablar de Fobos es hablar de un cuerpo condenado, destinado a desvanecerse en la nada en unas pocas  decenas de millones de años. Desde nuestra perspectiva eso es una eternidad, y es posible que en el futuro aterrizamos en el, se convierta en una especie de puesto avanzado en la colonización de Marte, y acompañe a sus primeros habitantes, así como para a innumerables generaciones que les seguirán  en las oscuras noches del planeta rojo, pero a escalas cósmica eso es mañana mismo. Su larga vida, quizás tan larga como el propio Sistema Solar, afronta sus últimos minutos de vida en el reloj del Universo.

Actualmente ya es como el satélite más cercano a su planeta conocido, y es una distancia que las fuerzas de marea de Marte, que lo van frenando lentamente, no hacen sino reducir día a día. Y con ello aumentan las tensiones estructurales de Fobos, que tarde o temperado llevarán a su fragmentación final. Las señales de que esto ya esta ocurriendo son visibles en su rostro. De 20 a 40 millones de años es el tiempo que le queda, mucho o poco, según la perspectiva, humana o cósmica, que utilicemos. Pero ocurrirá y ya nada puede impedirlo. Por tanto la siguiente pregunta es como será este final realmente.¿Se precipitará en la atmósfera, generando una espectacular tormenta de fuego? O quizás será, por el contrario, algo más lento y hermoso, formando un maravilloso anillo alrededor de Marte? La posible respuesta, según un nuevo estudio realizado por la UC Berkeley en Nature Geoscience, está a medio camino entre ambos extremos.

Según los modelos manejados por el equipo de Ben Black, que lideró este nuevo estudio, una vez la resistencia de Fobos se venga abajo y se fragmente, los trozos de mayor tamaño podrían ser capaces de resistir las mareas gravitatorias de Marte, para seguir cayendo en espiral y finalmente impactar contra la superficie en trayectorias oblicuas y a baja velocidad, colisiones previstas en la zona ecuatorial, que concertaría así toda la potencial amenaza de cataclismo.


Los restos de lo que una vez fue Fobos, la mayor parte en realidad, tendrá un destino mucho más hermoso: Se convertirá en un sistema de anillos, haciendo que Marte ingrese en la misma y selecta familia de Saturno, Júpiter, Urano y Neptuno. Su esperanza de vida, pero, lo marcará en momento en que Fobos sucumba a su destino. Cuando antes suceda, más tiempo permanecerá,

"Si la luna se fragmenta en unos 680 Kilómetros por encima de la superficie, se formará un anillo muy estrecho, con densidades parecidas a la de uno de los anillos más masivas de Saturno", explica Tushar Mittal, uno de los autores de este estudio, en un comunicado. "Con el tiempo se extendería y se haría más amplia, llegando finalmente a la parte superior de la atmósfera marciana en unos pocos millones de años, momento en que empezaría a perder material" por la fricción atmosférica. Si por el contrario la resistencia de Fobos colapsa más lejos de Marte, el anillo podría persistir por hasta 100 millones de años. 

En ningún caso sería un un gran espectáculo visto desde la Tierra, como ocurre con los anillos de Saturno, ya que estos últimos están compuestos sobretodo de hielo de agua, mientras que Fobos se compone principalmente de rocas ricas en carbono. Pero para cualquier que viva en Marte decenas de millones de años a partir de ahora, los anillos serán un hermoso elemento permanente en el cielo. Que mejor manera podría haber para este incansable viajero que poner punto final a su larga  vida con un último y maravilloso espectáculo, que haga que la gente que un día pueble el planeta rojo sepa que un día existió cuando mucho más allá de su propio tiempo, cuando ya se haya desvanecido en la nada, dejando trás de si un hermoso rastro en el cielo.

Fobos, (del griego Φóβoς, "miedo"), mide 26,8 × 21 × 18,4 Km y es la mayor de las lunas de Marte, además de ser la que se desplaza más cerca de su planeta, apenas a 6.000 Km por encima de la superficie. Una proximidad que a la larga será fatal para ella.

Júpiter a contraluz. Aunque solemos relacionar anillos con Saturno, todos los gigantes del Sistema Solar exterior, además de al menos un asteroide, tienen sistemas de anillos, aunque todos ellos oscuros por el material que los forma. Los de Marte seguramente serán parecidos. 

The Amazingly Creepy Way Mars Will Kill Its Moon

sábado, enero 13, 2018

Mundo error

Como Juno dejó al descubierto nuestro desconocimiento sobre Júpiter.

Las Voyager y las Pioneers lo sobrevolaron, la Galileo permaneció en órbita años, los telescopios terrestres lo han observado y estudiado innumerables veces, y siguen haciéndolo hoy día. Pero en contra de lo que podamos pensar eso no nos llevó tan cerca de comprenderlo como podíamos creer, y lo mismo se aplica al resto del Sistema Solar. La realidad es demasiado compleja y pronfunda para ser develada tan fácilmente, y muchas de las ideas prevías, cuando se contrasta con nuevos descubrimienos, se derrumban rápidamente y obliga a rescrbirlas, cuando no empezar de cero. Y Júpiter, como el mayor planetas de nuestro sistema, no es una excepción.

Cuando Juno se lanzó rumbo al gigante gaseso los astrónomos creían tener una idea más o menos precisa sobre su naturaleza. Quedaban incógnitias que se esperaba resolver con esta nueva sonda interplanetaria, pero el cuadro general se creía controlado. O al menos eso pensaba hasta que los datos compenzaron a llegar."Nuestras ideas eran totalmente erróneas sobre la estructura interior, sobre la atmósfera, incluso sobre la magnetosfera", resume Scott Bolton, investigador principal de la misión Juno. Y no se queda corto.

Los astrónomos creían que Júpiter tenía un núcleo muy pequeño y denso, o quizás ningún núcleo en absoluto. Pero los datos revelaron que en lugar de ello tiene un núcleo enorme y difuso. Esta discrepancia sugiere que lo mucho que aún no sabemos sobre planetas gaseosos gigantes. Y no es la única.

Durante sus primeros encuentros cercanos Juno reveló extraños racimos de ciclones que azotaban los polos norte y sur, y los científicos de la misión no esperaban que se vieran tan extraños y caóticos."Si alguien me hubiera mostrado una foto del polo hace 10 años, nunca hubiera adivinado que era Júpiter". Las mediciones del campo magnético arrojaron más sorpresas. Los astrónomos sabían que tiene el más fuerte de todos los planetas del Sistema Solar, pero no que fuera el foble de potente de lo estimado. Al igual que el terrestre, el joviano canaliza las partículas cargadas (principalmente electrones) hacia los polos magnéticos del planeta, donde interactúan con la atmósfera para crear brillantes auroras. 

Pero hay algo más, ya que parecen estar impulsadas por una misteriosa fuerza física que los astrónomos no han podido identificar. Según los cálculos matemáticos, deberían ser de 10 a 30 veces más energéticas que las de la Tierra, pero Juno ha visto auroras que son cientos de veces más fuertes sin razón aparente. Y para hacer las cosas aún más extrañas, las auroras de Júpiter parecen apagarse por la noche cuando los polos giran en la oscuridad. Esto significa que se comportan de manera diferente en cada polo, a diferencia de las auroras terrestes.

Son las últimos sorpresas ,no las definitivas. Juno sigue a pleno rendimiento y seguro que aún tiene mucho que decirnos. Pero su mensaje está claro. No importa cuanto avancemos, ni las sondas que lancemos al encuentro de otro mundo. Simpre habrán nuevos descubrimientos, nuevas ideas que necesitarán ser escritas y viejas que deberán ser revalualdas. Siempré existirá algo más, nuevas fronteras, nuevos caminos y nuevos misterios.

Diagrama de la posible estructura interior de Júpiter. Los datos de gravedad de Juno sugieren, por ejemplo, que Júpiter puede tener un núcleo sorprendentemente grande y parcialmente disuelto, según han dicho los miembros del equipo de misión.

Una imagen de la aurora sur de Júpiter, obtenida por el espectrógrafo ultravioleta de Juno (UVS) el 2 de febrero de 2017. Esta imagen superpone a tres gamas de longitudes de onda diferentes y los codifica por colores de modo que rojo, verde y azul indican electrones de alta, media y baja energía incidiendo en la atmósfera, con mezclas de colores que indican una mezcla de energías. La raya en la esquina superior izquierda es causada por la luna Io.

El caótico polo sur de Júpiter. El mar de ciclones observados en ambos polos resultó una de las primeras grandes sorpresas que nos tenía reservabas el gigante joviano. 

'Totally Wrong' on Jupiter: What Scientists Gleaned from NASA's Juno Mission

jueves, enero 11, 2018

Al encuentro de la oscuridad

Cuenta atrás para la primera imágen de un agujero negro.

Se le conoce proyecto EHT (Event Horizon Telescope), y bajo ese nombre se esconde un proyecto internacional que busca lo que nunca nadie a logrado hasta ahora. Porque se conoce su existencia por los fenómenos que generan a su alrededor, que solo puede ser explicados por la concentración de una masa inmensa en una espacio extremadamente reducido, más allá de cualquier forma de materia conocida, y con un campo gravitatorio del cual no la luz puede escapar. De ahí en nombre que reciben, ya que se les puede representar como pozos gravitatorio sin fondo. Pero siempre faltó un último paso, la de una imagen directa de la más profunda oscuridad. Pero esa espera está cerca de llegar a su final.

El pasado Abril el EHT coordinó la observación simultanea de Sagitario A, el que se cree colosal agujero negro que habita en el centro de la Vía Láctea, por parte de ocho radiotelescopios, ubicados en el Polo Sur, Hawai, México, Chile, Arizona, Groenlandia y España. El objetivo, convertirlos en un solo radiotelescopio del tamaño de la propia Tierra, y combinando sus datos sacar a la luz la oscuridad más absoluta, su silueta amenazante, la sombra que proyecta a su alrededor. Y para saber si se había logrado se tenía que esperar que toda esta información se reuniera y analizara. Y así se hizo con todos excepto los Polo Sur, que quedaron almacenados hasta que el largo Invierno Antártico llegara a su fin y se reanudaran los vuelos con el mundo exterior, permitiendo así que la valiosa carga fuera transportada su punto de destino.

Sin ellos el trabajo estaba incompleto, falta la última pieza del puzzle. Pero ahora todo el tesoro está reunido el instituto Max Planck de Astronomía en Bonn, para ser procesado. Ahora si llega el momento definitivo que podría mostrarnos el primer cuadro de un agujero negro, la primera vez que veamos uno directamente, más allá de los simples indicios y pruebas indirectas. En cuestión de semanas este largo viaje llegará a su final. Todos listo para un momento para la historia. La oscuridad llama ya a nuestra puerta.

Los radiotelescopios que han participado en el proyecto EHT, trabajando de forma conjunta como si fuera un solo observatorio de tamaño planetario.
A la derecha lo que podríamos esperar ver, una oscura sombra recortada sobre el brillante entorno que lo rodea. Un abismo rodeado de luz.

"Cazando" un agujero negro. 

Expectación ante la primera foto de un agujero negro

miércoles, enero 10, 2018

Año nuevo en los límites de nuestro mundo

A un año vista del encuentro de la New Horizons con MU69.

Estamos en los primeros días de 2018. En estas mismas fechas de 2019 se habrá completando el sobrevuelo de lo que se considera un fragmento casi inalterado desde los orígenes del Sistema Solar, y los datos e imágenes, tal como ocurrió con Plutón, empezarán a fluir hacia la Tierra lentamente, extendiendo la emoción del descubriendo mucho más allá que el momento fugaz en que pasaremos rozando, mucho más cerca de lo que jamás estuvimos del antiguo 9ª planeta. La cuenta atrás ya ha comenzado, y con ello su equipo humano y todas las instituciones implicadas están ya calentado motores, presentando y afinando el que será el plan de vuelo y actuación que se afrontará los próximos meses.

"Los Voyager y las Pioneers volaron a través del Cinturón de Kuiper en un momento en que no sabíamos que esta región existía", explica Jim Green, director de la División de Ciencias Planetarias de la NASA."New Horizons busca conocer estos objetos, e invitamos a todos a que afronten el próximo año con la emoción de explorar lo desconocido"."Nuestro sobrevuelo de MU69 en la víspera de Año Nuevo y el día de Año Nuevo 2019 será una emocionante secuela del encuentro con Plutón en 2015", agregó Alan Stern, investigador principal de New Horizons "Nunca antes se había explorado nada como el MU69".

Al igual que con los cientos de miles de otros pequeños mundos del Cinturón de Kuiper, MU69 está envuelto en el misterio. De hecho, todo lo que sabemos sobre él proviene del Telescopio Espacial Hubble (a 2014) y una campaña de observación realizada el pasado Verano, y en el que se aprovecho la ocultación de tres estrellas por parte de este cuerpo desconocido para extraer información sobre su naturaleza, y del que se desveló que podría estar formado por objetos, ser un cuerpo vinario, o quizás incluso estar acompañado por una luna."Todo esto nos dice que MU69 tendrá muchas sorpresas reservadas para la New Horizons", explica Marc Buie, miembro del equipo científico. "Vamos a ver algo que se remonta a la formación del Sistema Solar".

New  Horizons tiene previsto pasar a solo 3500 Kilómetros de distancia, 3 veces más cerca que Plutón, suficiente para que sus cámaras puedan observar detalles no mayores que una cancha de baloncesto. Sin embargo las operaciones comenzarán 6 meses antes, cuando la sonda despierte de su actual hibernación el 4 de Junio. Después de comprobar el estado de todos sus instrumentos y dejarlos listos para la acción, a finales de Agosto o principios de Septiembre tomará las primeras imágenes MU69 (así como de otros KBO más lejanos), aunque a esa distancia será a apenas un punto de luz y su objetivo será ajustar su trayectoria. A principios de Diciembre se iniciará la búsqueda de potenciales amenazas (lunas o anillos) para la sonda, y a finales de ese mes, a pocos días del encuentro, se tomará la decisión final, de seguir con el plan previsto o adquirir alguna de las trayectorias alternativas previstas. 

Y cuando el mundo esté celebrando el paso del 2018 al 2019, mientras el resto del mundo celebra la llegada del nuevo año, New Horizons sobrevolará este fragmento de la historia de nuestro sistema planetario. Para su gente, así como para astrónomos de todo el mundo, posiblemente será una de las fiestas de año nuevo más tensa y cargada de esperanza jamás celebrada.

 
El plan de vuelo actual, con la sonda despertando ea principios de Junio, tomando las primeras imágenes a finales de Agosto, así como de otros objetos de Kuiper, realizando una serie de correcciones de trayectoria entre Octubre y mediados de Diciembre, decisión final días sobre su trayectoria antes del sobrevuelo y en encuentro mismo, el ano nuevo de 2019. Después comenzará la descarga de las imágenes y datos, con una pausa entre el 4 y el 9 de Enero por causa de una conjunción solar.

El viaje de la New Horizons hasta MU69.

El objetivo de la New Horizons en la distancia, como una estrella extremadamente tenue. Esto cambiará de forma radical el 1 de Enero de 2019.

Pasado, presente y futuro de la misión New Horizons, presentado por miembros de su equipo de misión en el encuentro de la American Geophysical Union realizada el pasado 12 de Diciembre. 

Spend Next New Year’s Eve with New Horizons

martes, enero 09, 2018

Belleza mortal

Juno nos maravilla de nuevo con las imágenes de su último encuentro.

"Jupiter es todo lo hermoso que un planeta puede llegar a ser, pero si te acercas demasiado te matará". Así lo definía Seán Doran, uno de los muchos que participan y disfrutan del proyecto común de la JunoCam, la pequeña cámara de la sonda Juno, instalada como parte de un proyecto extra para aproximar al gran público a la exploración interplanetaria, y no solo como espectadores, sino de forma activa, a través de una página web desde la cual no solo se pueden votar por los objetivos sino trabajar libremente con las imágenes enviadas para dotarlas de la máxima belleza posible. Y a todos los efectos la iniciativa es un éxito sin precedentes. Nadie lo hubiera dicho inicialmente, pero ahora no podemos imaginarnos a esta misión sin su pequeña cámara. Lo que era complementario ahora es el símbolo de su triunfo.

El pasado 16 de Diciembre Juno completó un nuevo sobrevuelo de Júpiter, rozando nuevamente sus capas de nubes más exteriores, y nuevamente con todos sus instrumentos en funcionamiento, todo un logro teniendo en cuenta que cada uno de estos viajes la somete a niveles de radiación extrema, que nos mataría rápidamente. Realmente sus diseñadores y constructores hicieron un buen trabajo. Y también lo estuvo la JunoCam, que sigue resistiendo esta dura prueba y trabajando a pleno rendimiento, mantenido viva así esta maravillosa iniciativa. Y viendo los resultados, podemos decir que por suerte.

Nuevamente la visión de Júpiter, realzada por el incansable trabajo de tantos voluntarios, que dotan las imágenes de un esplendor increíble, nos dejan sin palabras. Ante nosotros un mar de nubes, de tormentas de forma ovaladas, cinturones nubosos impulsados por los vientos, tenues nubes de amoníaco que parecen flotar sobre ellos...ciertamente es lo más hermoso que un planeta puede ser. Una belleza hipnótica, pero también mortal. Poco a poco Juno está muriendo en su letal abrazo. Pero lo hará rodeada de uno de los paisajes más hermosos y espectaculares del Sistema Solar.

La belleza hecha imágen. Gracias a JunoCam estamos descubriendo hasta que punto Júpiter es espectacular, un cuadro planetario.

El último sobrevuelo de Júpiter, el 10º desde su llegada al planeta gigante, recreado a partir de 20 imágenes de la JunoCam. 

La sonda Juno volvió a completar una órbita alrededor de Júpiter, y las fotos son alucinantes